Antiespecismo, ¿Qué es?

 

El antiespecismo es un término que al igual que el feminismo ha logrado acaparar la atención de la palestra comunicacional en los últimos años. Cada vez son más las personas cuestionando el especismo y los argumentos que tratan de defenderlo dando paso a esta nueva corriente; pero ¿Qué es el antiespecismo? En este post te lo contamos.

antiespecismo, te explicamos lo que és

 

 Lo primero, debemos aclarar lo qué es el especismo. La teoría contraria al antiespecismo, es decir el especismo, considera que los seres humanos (Homo Sapiens) son una especie superior al resto de los animales. Los argumentos son simples: los humanos asumen ser los más inteligentes. En contra a esta idea nace el antiespecismo.

El antiespecismo es una postura que busca crear conciencia y que se dé el mismo valor a los intereses de un individuo, sin importar a que especie pertenezca. Esta corriente afirma que hablar de especismo no es más que un grupo de clasificaciones que de ninguna manera determina el peso y valor que merece cada ser en la tierra.

El antiespecismo no afirma que “todos los animales son iguales”, más bien apela a que el ser humano es un animal al igual que un cerdo o un mosquito.  Si bien, el especismo se ha encargado de clasificar al individuo en especies y en base a las diferencias de cada especie hacer discriminaciones sistémicas, constantes e incuestionadas en todos los ámbitos de la actividad humana.

Clasificar a los  individuos en distintas especies ha provocado que hoy día los humanos hagan con otras especies todo aquello que no toleran que se haga con su especie: encerrarlos, manipular sus cuerpos, matarlos para arrancarles su carne, robarles su leche o despellejar sus pieles para hacer abrigos. A pesar de que muchas personas se opongan, les cause horror hacer daño a los animales y apoyen la resistencia vegana, continúan haciendo caso omiso a esta realidad que es básicamente especismo puro y cruel.

El movimiento antiespecista busca tomar consciencia y eliminar este tipo de opresión a través de una constante lucha en defensa de estas víctimas. El antiespecismo busca defender los derechos de los animales, la ética animal, la igualdad y desvirtuar el concepto de lo que es una especie. No tiene sentido discriminar los intereses de unas especies y defender a otras.

¿Qué papel toman las personas veganas frente al antiespecismo?

La corriente antiespecista asume el veganismo como una consecuencia directa del antiespecismo. La resistencia vegana es una forma de lucha para combatir cualquier tipo de injusticia hacia otras especies. Sin embargo, el antiespecismo es mucho más que despreciar un pedazo de carne en un plato.

Tal como mencionamos anteriormente, la postura antiespecista busca que se dé el mismo valor a LOS INTERESES de un individuo independientemente de la especie a la que pertenezca. El movimiento antiespecista defiende la liberación animal, al igual que la de cualquier otra especie en el planeta.

 

¿Qué dicen los detractores sobre el antiespecismo?

Existen muchos tipos de argumentos en contra del antiespecismo. Algunos parecen ser afirmaciones propiamente cavernícolas y otros prefieren apelar al “razonamiento lógico”. Pueden escucharse afirmaciones como que una cosa es comer pescado que ha vivido libre y otra cosa es colocar pollos en cautiverio para cultivar.

Sin embargo, cada vez son más las personas cuestionando el especismo y los argumentos que tratan de defenderlo.  Al igual que los seres humanos respetan los intereses de los miembros de su “especie” sin importar su sexo, raza o capacidad cognitiva, el antiespecismo busca hacer que sean respetados los intereses de todos los animales por igual, tanto humanos como aves o insectos tienen en común el hecho de querer vivir, sentir dolor y sentir placer.

 

 

Eres vegano o vegetariano a medias, y lo sabes.

blog vegano

El veganismo se define como un planteamiento de vida que rechaza cualquier práctica o consumo que implique la explotación animal. Y, pese a que la primera imagen que viene a la mente al oír esta palabra es sólo una dieta libre de carne, pescado, huevos y lácteos, el veganismo es mucho más que eso. De hecho, la alimentación es sólo una de las muchas ramas de esta opción de vida. A diferencia del vegetarianismo, el veganismo no concibe tampoco el uso de ropa o calzado de origen animal, los productos de higiene y limpieza testados en animales, o las actividades de ocio que impliquen el sufrimiento. En cuanto a la vestimenta, los veganos rechazan el empleo de la piel, la lana y las plumas, por ejemplo, y buscan moda hecha con materiales alternativos clásicos como el algodón, el cáñamo y el nylon, o de más nuevos como las microfibras y los tejidos sintéticos. Aunque encontrar ropa y calzado es una de las grandes preocupaciones de los veganos, cada vez aparecen más marcas afines y parece que la industria textil se sensibilizando para adaptarse a nuevos públicos.

 

Moda vegana, qué no te engañen, es posible.

No somos conscientes de la gran cantidad de productos que contienen algún ingrediente o elemento de origen animal, y actualmente hay suficiente tecnología para fabricar ropa de calidad sin utilizar materiales provenientes de animales, y además, muchas personas están dispuestas a sacrificar cierta calidad en el producto final si cumple los requisitos veganos. Pero vegano no significa ni que tenga menos calidad ni que resulte más caro. En todo caso, su calidad y precio dependerán, en gran parte, del proceso de fabricación y de las materias primas que se utilicen.

En cualquier caso, hay que evitar llegar al extremo de que algunas marcas lo conviertan en una moda y saquen provecho con precios extremadamente elevados.

Moda vegana, moda sostenible y coherente

Son conceptos que no siempre van de la mano, a pesar de que la coherencia indicaría lo contrario, hay que buscar siempre productos veganos que no han implicado el sufrimiento ni la explotación animal ni humana. Sin ir mas lejos, los zapatos veganas podrían entenderse como una opción política del consumidor a la hora de elegir calzado.

Veganos al poder

Al final, simplemente, tenemos que ser conscientes de las repercusiones de nuestras acciones y del poder que tenemos como consumidores.

¿Y tú, a parte de ser vegetariano o vegano, que mas haces por los animales, cómo vistes, que cremas usas?.. el debate está servido.

(artículo vinculado a ara. cat)

¿carne de laboratorio vegana, qué diablos es eso?

¿Conocías la carne de laboratorio, y sabías que acabará siendo la proteína más saludable y ecológica?

Los pronósticos apuntan a que la demanda mundial de carne se duplicará en 2050. De cumplirse estas predicciones e impacto medioambiental de la producción de carne tendría muy graves consecuencias.

La creciente demanda de carne o incluso la creciente sensibilidad sobre el trato que reciben los animales de consumo ha generado la urgencia de buscar alternativas más éticas y sostenibles. En este sentido, la carne in vitro se presenta como la gran solución al problema.

Científicos holandeses ya han logrado crear hamburguesas a partir de células madre musculares capaces de replicarse a sí mismas numerosas veces y especializarse.

Las ventajas de la carne cultivada serían muchas, no sólo se trataría de una carne más ecológica y más eficiente en cuanto al reparto de alimento sino que además sería saludable al ser 100% músculo, sin grasa saturada y libre de hormonas , antibióticos, mercurio, dioxinas o bacterias.

Un grupo de científicos de la Universidad de Maastricht presentó el pasado mes de agosto en Londres la primera hamburguesa creada de manera artificial con el propósito de demostrar que producir carne en un laboratorio ya no es el argumento de una película de ciencia ficción sino una solución real a los problemas que genera el consumo de este producto.

¿Y nosotros como veganos, qué pensamos?, si es una creación de laboratorio eliminaríamos el maltrato animal de la ecuación,… ¿te seguiría pareciendo mal, la probarías?.

¿Cómo es posible que no todo el mundo sea vegano?

Una explicación psicológica al No-Veganismo

 “Los animales existen en el mundo por sus propias razones. No fueron hechos para el ser humano, del mismo modo que los negros no fueron hechos para los blancos, ni la mujer para el hombre.” (Alice Walker)

Desde tiempos remotos hasta nuestros días podemos encontrar multitud de afirmaciones y escritos como este, hechos por personajes influyentes de la historia de la humanidad.

Y es que el veganismo es una filosofía de vida presente desde siempre, en la cual lo importante es el respeto hacia todo ser viviente, y a la que se llega conscientemente y tras una reflexión moral, ética y empática sobre nuestra conducta respecto a nuestros semejantes.

 

Es evidente que en nuestros días hay infinidad de motivos por los cuales se puede acusar a la especie humana de maltrato a los animales, como ejemplos podemos poner las crueles prácticas que se llevan a cabo en la industria láctea, avícola y textil, el horror de los mataderos, sin olvidar la experimentación en animales o su uso para nuestro entretenimiento como sucede en la tauromaquia, las carreras de galgos, los paseos en calesa, los circos,… o el simple hecho de tenerlos encerrados y “bien cuidados” como en zoológicos, safaris o acuarios, donde se les priva de su libertad y su propia naturaleza para poder ser observados como trofeos a través de un cristal.

 

Y es que nadie puede negar que hoy en día se cometen verdaderas atrocidades por parte de los humanos hacia los animales. Todo esto y mucho más, es criticado por los pertenecientes a la filosofía vegana, pero… ¿Cómo es posible que no todo el mundo sea vegano?

 

Desde el punto de vista psicológico, se puede responder a esta cuestión desde varios ángulos, para mí el más interesante es el que explico con el significado de la palabra “tabú”:

A pesar de que todos sabemos que estos crímenes se están llevando a cabo, nadie quiere ni oír hablar de ellos.

Imagen animales, Post veganismo Koiblog

Cuando se empieza una conversación sobre mataderos, vacas desangradas, muerte animal…, las personas evitan hablar de ello, esquivan el tema, se niega, aunque todos sabemos que es algo real y que está ahí, pero no lo queremos afrontar.

Es algo que se oculta a los niños, algo con lo que nadie quiere convivir. Se decide ignorarlo, hacerlo invisible, y así, lo enseñarán a sus hijos, provocándoles de esta forma un cambio psicológico y natural (como mecanismo de defensa ante lo desagradable, lo que nos desborda), hacia lo antinatural: dejando de sentir lo que antes sentían, haciéndoles perder el sentido de la compasión.

Los niños son curiosos y desean saberlo todo,  pero mientras se les imponga una forma de actuar, de comportarse, un materialismo y una forma de ver las cosas estructurada y determinadamente, perderán ese deseo, esa creatividad, esa vocación que te hace vivir el momento.

La sociedad actual, para mantener su status, oculta muchas de las nuevas tendencias y manipula el pensamiento de cada individuo, llegando a dar prioridad a la razón frente a los sentimientos. De esta forma, se genera un estigma en la psique de cada persona, una mancha de la que no se puede hablar y que es mejor ignorar haciendo uso de las normas, creencias y costumbres. Actualmente estamos llenos de pensamientos que dejamos de lado, porque la sociedad nos obliga a reprimirlos, nos impone evitar que aparezcan, consiguiendo que aparentemente ya no se sientan, ya no existan…, provocando que cada persona esté aquí para producir económicamente, por y para el bien de los que le enseñaron a pensar de esta manera.

 

Comprobareis que a los veganos y veganas se les clasifica como grupos minoritarios, como seguidores de una tendencia, una moda efímera y a la vez se les critica ofensivamente por suponer algo raro y fuera de lo establecido. Todo porque las personas comunes tienden a querer mantener siempre unas ideas y un orden preestablecido,  y una estructura permanente e inamovible.

Además, y debido a que se les ha forzado desde niños a ignorar su curiosidad, tienen vacíos de información sobre todo lo que les rodea… la alimentación, los hábitos saludables, el gusto en sí, no tienen la ética presente, no la reconocen, son las normas y costumbres las que destacan en cada uno. Incluso en religiones como la cristiana, que habla de bondad y de misericordia, no considera estas cualidades cuando se trata de respeto animal. Si no que sugiere a los animales como seres vivientes para el consumo humano, y por lo tanto son como objetos sin valor ni sentimientos. Considerar que el resto de animales son comida, es una forma de cosificación extrema. Todos sus intereses básicos no importan nada, frente a nuestros deseos…

Sin embargo, es interesante ver como un cristiano habla de bondad dejando de lado seres sensibles, que reconocen a sus familiares, juegan al igual que cualquier humano y que luchan por la supervivencia, al igual que nosotros.

 

Junto con el concepto de tabú, podemos ver que la sociedad se preocupa de sobrevivir de una manera egoísta, apareciendo la terquedad y el rechazo a todo lo que es distinto, siempre por miedo, este miedo existe entre las personas, es el miedo a ser rechazado por la sociedad el que genera una defensa y oposición ante todo lo diferente a lo habitual, diferente a lo tradicional.

 

A pesar de todo lo anterior, hay personas que reaccionan y se vuelven a encontrar a ellos mismos, como los veganos/as, que ante la oposición y trabas de toda la sociedad siguen lo que desde pequeños sentían, el amor por la vida y por lo tanto, el respeto a todos los demás seres. Rechazan la ignorancia, rechazan el dejarse influenciar sin decidir, sin informarse por cuenta propia, rechazan ser sumiso a las tradiciones impuestas por personajes ajenos a sus vidas.

 

Por lo tanto, podemos decir que el veganismo, más que una filosofía sobre el respeto a todos los seres vivos, es una parte de la esencia de cada humano, es el reconocer lo que habíamos dejado de lado por fuerzas mayores.

 

Aun así, ¿hay personas que conociendo todo lo que ocurre, todo lo que se oculta a sí mismo por ser tabú o por ignorancia, puede que decidiesen no ser veganos y prefieran seguir con la tradición del sufrimiento y el maltrato?

 

Imagen animales, Post veganismo Koiblog II

… Y si finjo no ser vegano?

Mi madre dice que eso de ser vegano no deber ser nada sano. Que tome bien de vitaminas, que me haga análisis, y que mejor me lo piense de nuevo y vuelva a ser como la gente normal, que le daré una alegría.

Por otro lado, en mi trabajo, (curro en una oficina), creo que no hay día en que alguien no saque el tema de que soy vegano a la hora del almuerzo, y me pregunte por qué, y me diga que no voy a salvar al mundo con mi decisión, para acabar quitándome un poco de comida de mi plato y decirme: oye, pues esto tan raro que comes no está mal.

Blog Koiblog- Post muerte a los veganos

También tengo que decir que aunque lo siento mucho, no me siento identificado con la mayoría  de veganos y vegetarianos que conozco, con unos porque lo toman como algo reivindicativo, creyendo que están moralmente por encima de los carnívoros, y con otros, porque lo llevan como una moda, que me apuesto el cuello, que dentro de 5 años, o muchos menos, la mayoría ya no serán veganos.

Yo soy vegetariano desde hace tiempo, y después, de forma natural he acabado siendo vegano, ya que era un poco mi objetivo cuando me hice vegetariano, pero ya sabéis que el tema no es tan fácil, y para ser vegano hay que currárselo un poco más, hay que tener la posibilidad de comer en casa la mayoría de veces, para poder cocinarte tú, o en su defecto, tener una buena billetera para poder comer en todos esos sitios veganos que tan de moda se han puesto, pero que no son especialmente baratos.

¡Dios como echo de menos el salir de casa pensando!: cuándo me entre hambre me como un bocata en cualquier sitio y listo,… eso se acabó, llego la planificación de comidas a mi vida.

El otro día vi el documental de Cowspiracy, y aunque es algo simplista, me volví a alegrar de ser vegano, y descubrí que no solo siendo vegano evitaba que muriesen animales en mi nombre, sino que también evitaba o minimizaba el calentamiento global, ya que aunque todos los gobiernos y grandes empresas lo tapan, el calentamiento global lo produce principalmente la industria del ganado, esto no nos lo dice nadie,… nos dicen que los malos son las petroleras, pero en realidad hay malos aún más malos.

De todos modos, no creo que vaya a salvar el mundo a estas alturas por ser vegano, simplemente me hace sentir más en paz conmigo mismo, y eso mola.

Lo que aún no consigo entender de todo este mundillo es ¿por qué el que es vegano por amor a los  animales, es vegano con la alimentación, pero no con la vestimenta?… me diréis que es porque lo vegano, lo ecológico, lo sostenible es caro,… si, si lo sé, pero entonces… ¿somos veganos a medias?

Me pregunto por qué tenemos conciencia de lo que comemos pero no de lo que vestimos, o incluso de lo que consumimos.

¿¿Y el alcohol??… la mayoría del vino y la cerveza no es vegana… madre de dios, que difícil es ser vegano, al final mi madre va a llevar razón, como me jode.

J.Pierr

Koiblog- Blog Koivegan-muerte a los veganos

 

 

 

Del último spot de Audi, a mi huertito… un proceso necesario.

Siempre rodeado de animales, perros, gatos con tiña, patitos, cobayas, peces tropicales, tortugas, ovejas, pirañas…así transcurrió mi infancia; cómo acabé estudiando publicidad?.

La verdad, hoy lo pienso y no sé qué se me pudo pasar por la cabeza, supongo que la sociedad de ese momento te empuja a estudiar una carrera fuese la que fuese; la llamada “titulitis”.

Creí que la publicidad me iba a dejar expandir mi creatividad…qué equivocado estaba, no solo no me dejaba sacar mi creatividad sino que me la coartaba por imposición de un cliente ignorante y prepotente. Así que decidí cambiar de vida, alejarme de la ciudad, acercarme a lo que siempre estuvo ahí y la sociedad no me dejaba ver, a los animales, a la naturaleza a la vida plena, a la felicidad.

foto Post Koivegan publi al campo (1)

Ahora trabajo en el campo, vivo en el campo de forma respetuosa con el medio ambiente y conmigo mismo, sin engañar, sin contaminar, sin aparentar. Claro, que no hago ni la mitad del dinero que hacía antes trabajando para agencias de publicidad, pero tampoco tengo las mismas necesidades económicas que antes, y me voy apañando sin grandes lujos.

Tenemos placas solares y un aerogenerador que nos dan toda la energía que necesitamos, utilizamos productos biológicos y ecológicos, intentando que nuestra huella en la naturaleza sea lo más liviana posible. Y sí, siempre que lo cuento, alguien se ríe, cagamos en el campo, si, cagamos en el campo y puedo decir que hasta tiene su gracia, es una forma de conectar completamente con la naturaleza, todo vuelve a donde empezó. Al principio era algo temporal, y al final, nos gustó y nos ahorra dinero.

Cultivamos algunas de nuestras hortalizas, porque no hay nada más bonito que cuidar y ver crecer tu propio alimento.

Reciclar es una parte importante, no solo la basura que generamos, sino también los materiales de construcción, los arboles caídos, la esquilada de los perros, la ceniza de la chimenea…todo puede tener una segunda oportunidad.

Por eso, no me compadezco de mi antigua vida de publicitario, sino que uso esas técnicas de creatividad para reciclar y crear cosas nuevas.

No hay vida más plena que la que te forjas tú mismo, día a día, poco a poco. Creo que estamos demasiado acomodados y eso hace que pasemos por alto pequeñas cosas de nuestra vida diaria. Viviendo en el campo te das cuenta que el tiempo no es lo que marca el reloj; es el sol, el clima y los animales los que marcan los ritmos.

Y la verdad, es un gusto oír el tick tack del gorrión por la mañana y los grillos por la noche.

En el campo trabajas como una mula, pero también, tus aspiraciones son otras, tus objetivos son otros, y para mí, son más pequeños, más reales, no tengo que convencer a ningún cliente de que el último spot de Audi es el camino a imitar porque refleja valores y eso es lo que buscan los compradores actualmente,… ¿el anuncio de un coche refleja valores?, ¿un banco es solidario?, lo peor es que de tanto verlo, lo acabas creyendo.

Ahora, sólo creo en que si mañana no me levanto pronto y corto algo de leña, es probable que por la noche pase frío.

Roberto J.

 

foto Koiblog, post campo

 

Nuestros diez restaurantes veganos y vegetarianos favoritos de Madrid.

Está va a ser una lista personal, donde nos hemos dejado muchos otros restaurantes fuera, muy dignos, pero como en todo…, todos tenemos nuestros gustos.

Lo que primamos al hacer este top 10 es sencillamente la calidad de la comida,… nos da igual que el sitio sea súper molón o que esté en la calle más cool de Malasaña, nos da igual que sea un restaurante humilde de precios asequibles, si se come fatal y tirando de congelados, o si es un sitio presumiblemente bueno por ser caro y te sale por más de 15 pavos un menú y encima no lo vale. Nos da igual que al entrar en el restaurante parezca que entras en una organización activista prodefensa de todo ser viviente, o simplemente, que al entrar, nos encontremos con un sitio sencillo donde comer sin necesidad de que nos llenen la cabeza de valores que ya tenemos.

Hemos  valorado que tal se come y punto… se trata de eso cuando vas a un restaurante, ¿no creéis?

foto Koiblog, restaurantes

 

  • El Vergel (Príncipe Pio): No es el más barato, pero se come muy, pero que muy bien y lleva mucho tiempo sin flojear lo más mínimo en la calidad de sus platos. Tienen una carta muy amplia, con arroces riquísimos, entrantes y unos solomillos de seitán increíbles. Especial mención también para la carta de vinos, todos ecológicos, y muchos de Madrid. (De nuestros sitios favoritos).
  • El restaurante vegetariano (Malasaña): Un clásico, en pleno barrio de Malasaña, pero con total humildad. Este restaurante es pequeño, hogareño, ajeno a modas,… cocina muy rica, y un trato agradable, sin pose ninguna.
  • Ecocentro (Ríos Rosas): Otro peso pesado, con dos opciones, la planta de arriba para servirte tú mismo tipo buffet y a precios muy asequibles, y abajo, un restaurante de los de toda la vida. Carta con opciones vegetarianas, veganas e incluso crudiveganas. Cocina excelente y carta variada. Un acierto seguro.
  • Loving Hut (Plaza España): Es una franquicia, sí, pero las camareras nos recuerdan a nuestras abuelas, entrañables, y desde luego que los platos están currados. No podemos continuar sin mencionaros sus guisos y estofados… tremendos.
  • Punto vegano (Plaza España): Muy cuco, un sitio pequeño pero bien pensado y con corazón. Especial atención a sus raviolis caseros y a su repostería exquisita, al igual que sus riquísimas hamburguesas (de lo mejorcito de la carta).
  • Rayen vegano (Huertas): Comida deliciosa y original, se puede apreciar el cariño que le ponen a cada plato. Además tienen una gran carta de vinos y cervezas ecológicas, y ojo con sus dulces caseros, saldrás rodando, pero con cara de felicidad.
  • VivaBurguer (La Latina): Otro clásico reconvertido. Un sitio muy divertido, con el concepto de comida rápida pero llevada casi al plano gourmet. Hamburguesas que nunca habrías soñado, pero imprescindibles. Ah! Y una carta de zumos también maravillosa.
  • Crucina (Malasaña): Muy original, y seguramente de los únicos restaurantes totalmente crudiveganos de Madrid, ¿y de España? Eso sí, no vayas con prisa para ser atendido, puedes echar la tarde para un simple almuerzo, aunque la experiencia habrá valido la pena.
  • Sopa (Prosperidad): De nuestros últimos descubrimientos. Sitio humilde, con una carta normalmente limitada, pero a muy buen precio, con excelente trato, y con una comida rica y sencilla. Una estrella “Koivegan” para sus platos de cuchara.
  • Yerbabuena (Opera): Platos originalmente decorados, y postres de escándalo. Sus judiones, una delicia,..tradición y modernidad a dos manos.

Dejamos pendiente hacer un segundo listado, porque se han quedado fuera algunos restaurantes y bares también muy buenos,( como Vega, B-13, Botanique, etc), y por otro lado, también tenemos que confesar que hay otros tantos de los que preferimos no hablar porque dejan mucho que desear, ya sea por la calidad de la comida, o porque no vemos justificado para nada los elevados precios que tienen por plato o menú.

¿Qué opináis vosotros?… ¿qué sitio vegano o vegetarianos os gusta más para comer en Madrid?, ¿echáis en falta alguno en este top 10?.

 

Vegetable-Tart

De profesión: veterinaria… ¡esto apesta!

Yo aprendí a hablar rápidamente porque tenía un claro propósito, expresarle a mis padres los planes que tenía para mí y para el mundo: iba a ser médico de animales y tenían que concienciarse YA y ponerse a ello, “ahorrad y haceos cargo, voy a ser veterinaria“.foto Koiblog-Post veterinaria

Desde bien pequeñita soy consciente de que la injusticia impera en el mundo, las más desfavorecidas e inocentes criaturas del planeta son las más desafortunadas. Se abusa de su bondad y lealtad, y se les hace daño, así que yo les iba a ayudar, si estaban malitos, yo les curaría. Y así fue, me convertí en veterinaria y hoy tengo 32 años, y dejo la profesión.

¡Estoy hasta el moño! Lo que creí era la profesión más lícita y adorable ha resultado una lucha constante.

El veterinario ofrece sus servicios a cambio de dinero, está claro que todo el mundo necesita vivir y pagar cosas, pues los veterinarios también. Pero por el hecho de tener esta profesión, los clientes se toman la libertad de insultarnos y herir nuestros sentimientos. Alucinaríais si supierais la cantidad de gente que recoge un animal herido de la calle y pretende que le salvemos la vida sin pagar “porque nosotros hacemos esto por amor a los animales pero solo pensamos en el dinero” ¿sabéis cuánto cuestan los medicamentos, maquinaria, instrumental…? Sin mencionar años de estudio, dinero en formación… ¿¿¿y cuántos animales heridos y abandonados vienen???

Los propietarios te echan en cara constantemente lo “careros” que somos, te tratan sin respeto y pretenden que cures a su mascota sin realizar pruebas (porque son caras) es decir, con ese rayo láser mágico que tenemos instalado en el cerebro.

Me dejo noches de urgencia en vela, llamadas a todas horas, consultas gratuitas para el amigo de la cuñada de la prima de tu amigo, sueldos irrisorios, etc…

¡¡Se acabó para mí!! Ayudar a los animales de la manera que elegí se ha convertido en una lucha a contraviento y yo quiero ser feliz. Hoy en día existen muchas maneras de ayudar, y voy a optar por algunas de ellas, consumiré sin dañar el medio ambiente y sin materiales animales, trataré de concienciar a mis allegados, y contribuiré a mejorar este mundo de otra forma.

¡¡Ah!! Y seré feliz.

Alicia G.

 

Foto Zapatos veganos mujer

 

 

 

¿Moda sostenible, ética, ecológica, vegana… me estoy liando!?!?

 

Koiblog

 

Seguro que alguna vez te has preguntado qué diferencia la moda sostenible de la moda ética, o en qué se parece la ropa ecológica y la ropa vegana, o qué hay de sostenible en lo ecológico, o de vegano en lo ético. Puede que como nosotros, hayas llegado a un punto de no retorno, en el que necesitas aclararte un poco. Pues has llegado al post adecuado 😉

Con tanto nuevo término a veces es difícil identificar lo que realmente nos define y diferencia, así que vamos a intentar aclararnos.

koiblog- moda vegana, moda sostenible

¿Cómo vestir de forma que nuestro pequeño granito de arena, contribuya a mejorar el planeta o por lo menos a no cargárnoslo más?

Empezamos con la moda vegana, para ello tenemos que conocer el término veganismo: es la práctica o estilo de vida que consiste en no consumir o usar productos de origen animal. Por tanto la moda vegana, no utiliza animales en ninguno de sus procesos de producción.

Ya sabemos la repercusión que el consumo de animales tiene sobre la sociedad actual: uso de monocultivos, aumento del CO2, cambio climático, envenenamiento de la población, contaminación de la industria ganadera, etc. Y es que el cuidado del medio ambiente es otro de los pilares de la moda vegana, además de lo ya comentado, los materiales veganos eliminan los residuos tóxicos generados por el tratamiento de los tejidos y materiales de origen animal (tintes de cuero, etc). A ello le sumamos su producción exclusiva con comercio justo y la gran calidad de los materiales utilizados, estamos ante un estilo de moda muy respetuoso con el entorno, las personas y los animales.

La moda ecológica o ecomoda, se basa en la confección de ropa orgánica, ¿Qué quiere decir esto? Pues que se utilizan materiales libres de químicos, que no contaminan el agua, ni el aire, que protegen el suelo, reducen residuos, ahorran energía, previniendo el calentamiento global. Estos materiales orgánicos están libres de pesticidas y fertilizantes. El algodón es el más conocido, pero también hay prendas de ortiga y bambú, entre otros.

Por último llegamos a la moda ética que casualmente es un término que se define por: un proceso de fabricación de ropa sostenible, es decir, un proceso de confección que es respetuoso con el medio ambiente, que respeta a las personas (en este caso trabajadores que la han elaborado), y que es económicamente justo.

Por tanto, la sostenibilidad y la ética en la moda, hace que necesitemos del veganismo y del ecologismo para vestirnos.

¿Y qué podemos hacer nosotros para ayudar conociendo todo esto?

Consumir solo lo necesario,

Consumir productos hechos con materias primas ecológicas y no tóxicas,

Usar en nuestro día a día recursos renovables, reciclables y/o biodegradables,

Comprar productos respetuosos con las personas y con los animales,

Elegir siempre productos que duren mucho, evitando la obsolescencia programada.

Aunque al final, cada uno hace lo que buenamente puede, y a veces con tan solo ser conscientes de las cosas que compramos y consumimos, ya tenemos medio camino recorrido.

¿ Tú cómo lo ves?